

Tyranny
Historial de precios
Últimos 36 meses · actualizado a diarioLos precios cubren Steam y 39 tiendas autorizadas; solo se cuentan ofertas regulares. La gráfica muestra los mínimos semanales del mercado y el precio oficial de Steam de los últimos 36 meses.




01Acerca de Tyranny
El tirano ya ha vencido: como Vinculador del Destino, decides cómo gobernar las tierras conquistadas. Tus decisiones moldean la historia, las alianzas y los enemigos, e incluso alteran el mundo. El combate táctico en tiempo real permite pausar para dar órdenes al grupo. Los jugadores de Steam lo valoran con un 87%% de reseñas positivas entre 9904 opiniones. La versión de Steam para PC salió el 10 de noviembre de 2016.
Equipo
Mínimo registrado en 36 meses
5,95 US$2023-12-12 · GameBilletJuego base · mismos registros que el gráfico anterior; historial en USD, no un mínimo regional de Steam.Idiomas disponibles
| Idioma | Interfaz | Subtítulos | Audio |
|---|---|---|---|
| Inglés | Sí | Sí | Sí |
| Francés | Sí | Sí | — |
| Alemán | Sí | Sí | — |
Mostrar 3 idiomas más
| Idioma | Interfaz | Subtítulos | Audio |
|---|---|---|---|
| Español | Sí | Sí | — |
| Polaco | Sí | Sí | — |
| Ruso | Sí | Sí | — |
Datos de la edición de Steam para PC · 2026-10-18
02Antes de comprar
Idioma y voces
El inglés está disponible para la interfaz, los subtítulos y todas las voces. Francés, alemán, italiano, polaco y español figuran con subtítulos.
Un jugador
La versión de Steam para PC aparece como juego para un jugador. El combate táctico en tiempo real se puede pausar.
Requisitos de PC
Comprueba que tu PC pueda ejecutar el juego antes de comprarlo.
03Preguntas frecuentes
¿Qué papel tiene el jugador?
Eres un Vinculador del Destino al servicio del Señor Supremo, con autoridad en las Tierras ocupadas.
¿Las decisiones cambian el mundo?
Sí. Afectan a la historia, las alianzas y los enemigos, y también a la configuración del mundo.
¿Cómo son los combates?
Son tácticos y en tiempo real; puedes pausar para dar órdenes a tu grupo.
Reseñas populares de Steam
Selección en idioma original · 10 reseñasLas reseñas útiles seleccionadas en este idioma incluyen recomendaciones y críticas. Esta selección no representa la valoración positiva general; las opiniones corresponden a la versión reseñada.
Tyranny es el nuevo RPG de Obsidian, una companía formada por veteranos de la industria, que ya demostraron su buen hacer con Pillars of Eternity, donde invertieron sabiamente los casi 4 millones de dólares de Kickstarter y cumplieron con todas sus promesas, haciendo que los jugadores recuperaran un pedacito de aquella época dorada de juegos de rol isométricos. La historia nos sitúa en Pozo de Vendrien, el último baluarte rebelde, donde el Forjadestinos (el jugador) tendrá que derrotar al enemigo dirigiendo los dos ejércitos de Kyros: los Agraviados y el Cántico Escarlata, cuyos métodos en batalla difieren, por lo que recaerá en el jugador decidir cómo se hacen las cosas, pero esta vez desde el bando de los malvados. Son muchas las decisiones que tendremos que tomar para que así reine el mal y nuestro poder arrase con los últimos libres del mundo. El lineas generales, el juego sigue la estela de Pillars of Eternity, y podríamos considerarlo una evolución jugable de éste. Sin embargo, Tyranny es mucho más dinámico y espectacular en su conjunto, con un buen ritmo desde el minuto uno y una emocionante narrativa que te golpea continuamente. Estamos ante un título menos lineal y más complejo dadas sus numerosas alternativas, ofreciendo al jugador cientos de opciones para ajustar el juego a sus necesidades. Por otro lado, es más accesible para todo tipo de jugadores, mostrando prácticos y sencillos tutoriales con imágenes que aparecen a medida que se avanza. Asimismo, se agradece que se hayan mantenido las utilidades de resaltar objetos y la velocidad x 2, además de incluir el demandado mini mapa en pantalla. En definitiva, Tyranny, jugablemente, es una experiencia más completa y elaborada. Tyranny ofrece una nueva perspectiva y una aventura emocionante y altamente rejugable. Podríamos decir que Obsidian nos ha vuelto a sorprender con un juego notable que es un digno candidato al mejor RPG de este 2016. ANÁLISIS COMPLETO DE TYRANNY EN LA FORTALEZA DE LECHUCKVer másVer menos
Primero que todo tengo que decir que me sabe mal tener que analizar un juego con un pulgar abajo, pero después de pasar varias horas en el juego y darle varias oportunidades dejándolo descansar un poco, no consigo tener feeling ni gancho con él. Voy a darle un "no recomendado condicional". A ver, no estamos hablando de un juego malo ni mucho menos. Tiene muchas decisiones, lore, una música y un artwork con su propia personalidad, creación de personaje...o sea los habituales ingredientes que pueden llevarnos a un gran título de rol. El problema ha sido que bajo mi punto de vista gamer no he conseguido ponerme dentro del título en ningún momento, y para mí esto es muy importante en un juego de rol, especialmente si es del tipo isómetrico. Quiero remarcar que estas son mis sensaciones y puede que otros gamers tengan otras distintas, ya que como he dicho, el juego malo no es. Es por este motivo que he querido poner un "no recomendado condicional". Estos son los puntos en líneas generales que me han decidido a evaluar el juego de este modo: - El artwork. Aquí para mí la cosa empezó a desmoronarse desde un principio con el artwork. Me es muy difícil meterme en la partida cuando me mezclan unas presentaciones tipo cartoon con aire bélico, marcial y oscuro (que me gustan y están bien) con unos portaits del jugador tipo fantasía, digamos más ligera. Sencillamente no cuaja. Además de que sirve personalizar el personaje si después no hay ni un solo portait que se le parezca mínimamente. No me creí mi personaje y a partir de ahí la cosa fallo un poco. - Las decisiones. Este juego te plantea muchas decisiones morales que según las que tomes afectan a juego. Si, esto está bien, pero a lo largo de la partida se muestran muchos menos complejas de lo que parecían ofrecer al principio, y según he percibido la profundidad se pierde y se queda en un mero ganar/perder reputación con tipo A o B o facción A o B. Aún así agradezco que se ponga en la piel del jugador el decidir en lo malo y lo funesto. Una opción interesante. - Los compañeros. Como he dicho al principio del análisis, ponerse dentro del título en un juego de este tipo en muy importante. Tristemente los compañeros me han parecido muy planos y faltos de personalidad. Demasiado basadas sus reacciones en función de su facción. - El combate. Lo que me ha pasado a mí, de buen seguro, le habrá pasado a más de un jugador, y es que vengo de pillars of eternity, y al terminarlo me pase a Tyranny. No he podido evitar tener la sensación una copia light de lo que ofrece pillars y a la larga se me hacían planos los combate. Quizá con más horas en el juego y niveles de dificultad más altos.... pero no llegué a tanto, lo siento. Para finalizar, vuelvo a repetir que mi problema con este título ha sido de feeling, no me lo he creído básicamente. No estamos ante un mal título y como he jugado unas 15 horas quizá otros jugadores con más tiempo dentro del título podrán poner otros puntos de vista positivos. Yo os he expuesto el mío y espero que os haya sido útil. Saludos.Ver másVer menos
Me resulta difícil defender Tyranny cuando siempre he sido tan crítico con juegos como Dragon Age 2. Reutilización de recursos y restos de stock, sistema de combate y magias simplificado, desarrollo de personaje muy pobre basado en el tan denostado por mí: “árbol de habilidades”. ¿Cuestión de gustos? Por supuesto. Y además sería injusto comparar la secuela de una superproducción de Bioware con este juego menor de Obsidian hecho a partir de bocetos de Pillars of Eternity y una gran idea marca de la casa que por no tener, no tuvo ni kickstarter. Tengo sensaciones encontradas con este juego porque hay cosas que me encantan y otras que no me gustan. Es como un Alpha Protocol empantanado por una interminable Orzammar. Me encantaría rejugarlo mil veces para comprobar los millones de consecuencias que tiene cada acción y cada diálogo; pero la gran cantidad de combates obligatorios con un estilo que no me gusta me lo pone muy cuesta arriba. Sí es muy importante recalcar que el sistema de consecuencias es una de esas ideas barroquísimas de Obsidian que funciona muy bien. Antes de jugar mi partida completa, empecé otra a la que dediqué unas diez horas y pude comprobar como hasta la más mínima decisión se refleja más adelante con una cantidad de variables casi enfermizas. TODO fue diferente. Y en estas cosas andaba yo pensando mientras veía los créditos, cuando voy y me encuentro por el medio: “Original World and Story Design: Chris Avellone”. Casi me da un escalofrío porque fue como la gota que colmó el vaso y que da forma a una teoría que llevo mascullando desde Pillars of Eternity. Lo mejor de Tyranny y lo que salva al juego es una idea de un buen hombre que ya no está allí. ¿Se ha terminado la época en la que Obsidian era el estudio que ofrecía rol de autor con las ideas más locas que uno pudiera imaginar? ¿Va a ser Obsidian a partir de ahora solo un buen estudio dedicado a hacer buenos Baldur’s Gate? El tiempo lo dirá, pero eso no es lo que a mí me pone. Me siento culpable porque veo que este análisis se ha visto enturbiado por mis divagaciones y teorías que no tienen mucho que ver con el juego en sí. No en vano, a pesar de todo lo que he dicho, le doy al juego sin dudarlo un thumbs up. Yo lo he disfrutado, y al que no le importe el exceso de combates y se encuentre a gusto con su sistema le gustará muchísimo.Ver másVer menos
Tengo muchos sentimientos encontrados con este juego. Por un lado me gustaría decir que lo recomiendo, pero siendo el género de los RPG isométricos, mi género favorito de juegos, tengo que admitir que Tyranny ha sido una decepción por una razón fundamental. Es demasiado corto. 24 Horas de juego en la primera partida es excesivamente poco en este género, y eso significa que no hay mucho más que desvelar, y que tiene poca rejugabilidad. La línea gráfica me ha encantado, las dinamicas del juego me gustaron mucho. Creo que consigue ser rapido a la vez que suficientemente profundo. Pero al ser tan corto uno se queda con la sensación de que ha terminado el juego y no domina del todo el sistema. El universo también me ha convencido, mucho menos esotérico que en el Pillars of Eternity, mucho más solido. Aunque es una pena que las decisiones de juego estén tan marcadas para orientarte al mal. Incluso si pensamos jugar un personaje heróico, acabamos cometiendo innumerables fechorías por que no nos dejan otra opción. Viene a ser otra muestra de que el juego es corto, limitando nuestras opciones para dirigirnos hacia el final de forma más lineal. los personajes secundarios (Aunque no están ni de lejos tan bien escritos como los del mass effect, ni siquiera llegan a los del Dragonage) tienen muchas interacciones, pero poca evolución, ¿Os he comentado que el juego es corto? Los sistemas de creación también son muy extensos y más sencillos que en el Pillars of eternity, pero no llegamos a amasar las fortunas necesarias para sacarles todo el partido que queremos, con lo que nos quedamos con la sensación de tener muchas opciones que no se pueden explotar al 100%, por que... Vaya, el juego es corto. En definitiva, un juego muy bien hecho por el lado de la jugabilidad y la línea grafica. El mundo es inmersivo y rico a la vez que muy sencillo de asimilar. Los sistemas bien implementados y dan ganas de usarlos. El combate es dinámico y profundo. Pero no llegaremos a disfrutarlo al 100% por que cuando estemos asimilando todo lo que el juego tiene... Se acaba. Fin. La trama no da para más. No pido más recursos, creo que el juego tiene de sobra para hacer una historia más larga con las localizaciones que tiene y con los enemigos que tiene. Pero deberían haber escrito una historia más larga, más retorcida, con más misiones secundarias, que te no esté constantemente cerrandote puertas para encañonarte hacia el final.Ver másVer menos
(Análisis completo aquí: https://niveloculto.com/analisis-tyranny/) En Obsidian empezaban fuerte cuando anunciaron Tyranny. Quejándose de lo absurdo que se hace muchas veces llevar a un personaje malvado en cualquier videojuego, de lo forzado de muchas elecciones que nos llevaban a salvar al pequeño Timmy de un pozo o a ejecutar y violar a toda su aldea mientras proferimos en alaridos el nombre impronunciable de algún demonio. Razón no les faltaba. Con pocas honrosas excepciones, el mal en los videojuegos casi siempre ha sido patético y megalómano, ya venga del jugador (donde se hacía especialmente caricaturesco) como de los villanos a los que se enfrentaba. Desde luego, tratar de avanzar en la concepción del bien y el mal en los videojuegos es loable, pero ¿puede representarse bien? ¿Lo han conseguido? La película llega a su fin, estamos en los estertores finales y queda poco menos que el epílogo para cimentar la conquista del Señor Supremo Kyros. Una criatura de leyenda que trasciende el mero estatus humano para convertirse en una suerte de dios obsesionado con el sometimiento del resto del mundo a su yugo. Un argumento contra el caos y las guerras internas de las pequeñas taifas que aún sobreviven en Terratus, el mundo de Tyranny. Kyros trae la paz y el orden al modo del Imperio Romano: su justicia, sus leyes, sus tributos. Dura lex, sed lex. Pero, evidentemente, un ser de leyenda y (aparentemente) cuasiomnipotente no va a dedicar su tiempo a fruslerías. Queda un último rincón recóndito del mundo a conquistar, y han sido despachados sus dos ejércitos más poderosos y una corte legislativa llena de funcionarios para impartir esa Paz de Kyros de la que tanto presume su imperio. Porque la idea será no tanto encarnar a ese mal absoluto de opereta de villano jugueteando con su bigote, sino mostrar cómo la ley puede aplastar a naciones enteras sin siquiera ser mala per se. Así que allí vamos con nuestro burócrata, dispuestos a colaborar en la conquista de Las Cotas y de subyugar toda a todo aquél que se resista a aceptar el regalo envenenado que le llevamos. Con una función que, como forjadestinos, nos hará lidiar entre los ejércitos ocupantes, entrometernos en las decisiones de la guerra e interpretar las leyes de Kyros de la mejor manera posible… ya sea para nuestra ganancia personal como para mostrar algo de compasión, o todo lo contrario. Nada más comenzar tendremos acceso a un curioso prólogo llamado “modo Conquista”, que nos servirá tanto para tomar una serie de decisiones cruciales sobre el estado de la guerra como para familiarizarnos con nuestra labor como forjadestinos. Sólo un mapa de la zona y una serie de fichas, con texto al estilo “elige tu propia aventura” cuyas decisiones nos perseguirán el resto del juego. Ya aquí, además, podremos apreciar la inmensa cantidad de trasfondo propio y personalidad que tiene el mundo de Terratus. Terminado este modo seremos ya lanzados al primer escenario del juego con un objetivo claro: leer un Edicto de Kyros, la magia del Señor Supremo que toma la forma de proclamas casi contractuales que se leen y ejecutan salvo que se cumpla alguna condición. En este caso, que se termine de conquistar una de las zonas en las que la resistencia (e incompetencia de los propios ejércitos) ha sido especialmente encarnizada. Tyranny en sus primeros compases sabe ya mostrar sus cartas: un trasfondo profundo y pulido, un montón de facciones, decisiones que son relevantes para el devenir de la trama y sencillez en el modo de jugar. Porque aunque funciona con el mismo motor que Pillars of Eternity (Unity homenajeando al clásico Infinity Engine), es un título muchísimo menos complejo. Está bien claro que han aplicado a fondo la máxima de “menos es más” a la hora de dar vida a su proyecto, intentando hacer pocas cosas pero hacerlas excepcionalmente bien, antes que complicando al jugador. Muchas de las decisiones de diseño se entienden partiendo de ese bendito minimalismo. Un hud saneado que trata de ocupar el menor espacio en pantalla, que no quiere estorbar. Las (para muchos escasas) 25 horas que dura en la partida cuyas decisiones hagan que sea más larga, porque es una solución concentrada de rol que no va a diluirse en ningún momento. Sus combates sencillos, en tiempo real y con pausa táctica, con el añadido ahora de las combinaciones de ataques con los personajes que nos acompañen. Y su magia, minimalista pero insertada a la perfección en la ambientación: una serie de sellos arcanos que podemos combinar para crear nuestros hechizos, siempre y cuando los consigamos previamente y tengamos el talento para usarlos. Todo esto funciona a la perfección, y ni siquiera es lo importante de Tyranny. Porque a aquí se ha venido a rolear. A enfrentarse a muros de texto, muchísimas decisiones distintas y decenas de conversaciones. A interactuar con la miríada de facciones que hacen de las Cotas un lugar realmente vivo, a pesar de la devastación que hemos sembrado en ellas. A disfrutar hablando con varios de los mejores acompañantes que han hecho hasta la fecha, con unos diálogos con la medida justa de terror, humor negro e intimidad. Me ha maravillado ver cómo, para ahorrarse introducciones clásicas, Obsidian han optado por añadir textos desplegables en los diálogos y las descripciones que encontremos. Así, cuando leemos un término, un suceso o algo que deberíamos saber, si está en otro color podemos dejar el cursor encima y profundizar en el trasfondo del juego, en la historia pasada o en lo que hayamos hecho durante la Conquista. Una forma algo basta de ampliar información, pero que permite entrar directamente a la acción desde el primer momento, sin tutoriales cansinos ni inicios larguísimos. Déjenme que lo repita: merece la pena pararse a leer e imbuirse de Terratus. Hablar con todo el mundo y aprender su historia. Porque no es sólo el funcionamiento de la magia (que descubriremos poco a poco), Obsidian han logrado crear por el camino un mundo muy interesante con mecanismos propios, anclado en una especie de tránsito fantástico entre la Edad de Bronce y la Edad de Hierro. ¿Y qué pasa con el motivo principal, con ese mal en minúsculas? Lo cierto es que han conseguido solventar la papeleta. Muy pocas de las decisiones que podemos tomar se acercan a la sobredramatización de carcajada resonante. Podemos tratar de ser justos (siempre ateniéndonos a la ley que representamos), mostrar algo de compasión, hartarnos y ser más expeditivos… pero la mayoría de nuestras acciones entran dentro de la lógica de lo que haría una potencia ocupante en un territorio sublevado. No es que seamos buenos o malos, es que hacemos lo que tenemos que hacer. Cada una de nuestras decisiones, ya sea en el modo Conquista o en el juego principal, abrirá distintas posibilidades con las facciones, nos hará ganar favor o ira con ellas y provocará cambios en el mundo. Y algunos de ellos nos permitirán visitar unas zonas u otras de la aventura, requiriendo varias partidas ver todos los (bellísimos y devastados) escenarios. Incluso hay un resquicio para la rebeldía, y se ha tratado con bastante inteligencia, haciendo que sea uno de los caminos más difíciles y costosos del juego. Eso sí, más sencillo si invertimos desde el principio en la habilidad más fundamental y divertida del juego: la que nos permite conocer las tradiciones, resquicios legales, precedentes jurídicos… Es todo un gustazo dedicar una partida a cultivar ésa y el arte del engaño. Así que sí, podríamos decir que Obsidian lo han conseguido aunque han tomado un camino sencillo para hacerlo, que a medida que ganemos poder se hará más sencillo aún. Su maldad es pragmática, legal y aplastante. Un impulso civilizador que acaba por funcionar.Ver másVer menos
Quizá el peor RPG de Obsidian al que he jugado. Corto (pero rejugable), demasiado fácil en el último tramo, con un sistema de combate simplificado y con una cantidad de combates muy repetitivos -por la ingente cantidad de enemigos y la poca variedad de los mismos-, súper lineal y con unos escenarios que aunque están muy detallados también son excesivamente pequeños (algunos son ridículamente pequeños). Lo peor de todo es que el final es apresurado, totalmente descafeinado y se nota muchísimo que han quitado zonas para futuros DLC (hay partes del mapa inaccesibles y faltan la mitad de las torres). La decepción del año.Ver másVer menos
Lástima por mi familia DEMASIADO BUENO.Ver másVer menos
El juego es bueno, lo recomiendo si te gustan los juegos de este estilo y sabes exprimirlo. Pero lo que pronto empieza, pronto acaba. Al ponerte en el pellejo de tu héroe, son todo sorpresas, una historia nunca vista, desde una perspectiva nueva, ya no eres el héroe nuevo y panoli del que todos se ríen, te dan ganas de jugar más y más. Pero una vez superada la sorpresa inicial, el juego se desinfla mucho. Se vuelve repetitivo, el contexto roza lo absurdo en algunos momentos y lo que una vez te sorprendió, ahora te hace esgrimir un: "¿Otra vez?". El combate está bien, es sencillo y simple, directos al grano, pero son reducidos y se resuelven demasiado rápido, ya sea a tu favor o en tu contra. Básicamente el personaje que más duro pegue, usando su habilidad especial te masacra, o lo masacras tú, lo que da poca capacidad de estrategia. Llevar 4 héroes, es el legado que nos han dejado de los antiguos grupos de 6 u 8 miembros, que si bien en principio te basta, cuando coleccionas héroes te da mucha lástima perderte sus puntos de vista, opiniones y limita muchísimo la configuración del grupo. La inteligencia artificial falla más que una escopeta de feria, los personajes hacen 2 magias y se limitan a pegar a lo que tenga más cerca, por lo que perder a tu personaje caster porque extrañamente se pone a melee para lanzar mágias con su báculo, le llevará a llevarse las hostias de los personajes enemigos en primer lugar, cuidado con eso. Los mapas son pequeños, llenos de detalle si, pero muy pequeños, algunos te plantearás incluso que sobran, ya que existen méramente para albergar a un personaje con el que hablas y te vas. Es lineal, demasiado lineal. Aunque te pinten de bonito un mapa con muchos puntos de ruta, son puntos a los que ir sí o sí, y luego volver a otros para entregar lo hecho, y así sucesivamente. Se echan de menos esas mazmorras o ciudades que no tienen nada que ver con la trama, pero que ofrecen un montón de oportunidades para nuestros héroes. Los héroes, cumplen su función. Vierten su opinión en algunos momentos, pero no destacan o logran conectar con el jugador. Atrás quedan esos momentos tensos donde no saber si quitar a un miembro o no, porque sencillamente te cae genial. Aquí valoraremos únicamente la composición del grupo, que como ya dije es de 4 miembros nada más. Yo recomiendo Tyranny como juego fresco y nuevo del género para echar el rato, pero es una versión light y al alcance de cualquiera, por lo que lo definiría como un juego casual de aventura y rol, pero superficial para los amantes del género.Ver másVer menos
Hola. Como este juego tiene una de sus mayores fortalezas en la rejugabilidad, preferí pasármelo varias veces antes de hacer un análisis sobre él. Bueno, en primer lugar Tyranny hace mucho hincapié en las primeras decisiones, dejando una interesante opción dentro del juego antes de poder mover siquiera a tu personaje; esta opción se llama Modo Conquista, dentro del cual se despliega un mapa estratégico que narra cómo han sido los últimos años de la campaña militar ( la trama de Tyranny se sitúa en una gran guerra y nuestro personaje es un miembro, digamos, de importancia intermedia por su rango dentro de la jerarquía del bando conquistador). En el mapa del Modo Conquista se pueden decidir, a lo largo de una serie de ramificaciones y situaciones, los actos que llevó a cabo nuestro personaje durante los años de campaña. Estos actos evidentemente nos acarrearán el favor de unos, el odio de otros, desprecio, fama, miedo, etc. Hay un gran impacto por dichas decisiones, y se observará en el resto del juego, así que es importante estar a gusto con las elecciones del Modo Conquista * *Esta reactividad del mundo no sería posible si no existiesen tantos bandos, facciones diferentes. En Tyranny puedes pasarte el juego de una gran variedad de formas, de ahí que esté diseñado para pasárselo más de una y más de dos veces. Los dilemas son habituales, ya no sólo morales, sino también entrando en el tablero el papel de la ley y la justicia, ya que a los conquistados se les trata de imponer del modo que sea el régimen de Kyros (el tirano que inició la conquista de otros territorios para unificarlos bajo un único soberano y código legal). Los compañeros y compañeras que nos siguen tendrán mucho que decir al respecto de nuestras decisiones..., si es que les permitimos dar su opinión, claro. Todo tendrá consecuencias, todo lo que hagamos con ellos tendrá un impacto. Acerca del combate, las clases disponibles, y las habilidades: me parece que está bastante bien, la verdad; el progreso en una habilidad y en los talentos no combativos se realiza de dos maneras... 1) ejecutando esa habilidad o talento en una situación para ganar más soltura con ella (incluso aunque fracases y no salga bien el uso del talento en la anterior situación) y 2) , cuando nuestro personaje sube de nivel, tiene opción de subir un atributo. Pues bien, cada atributo está asociado a distintas áreas (el atributo DECISIÓN, por ejemplo, está asociado, entre otros, a la habilidad Tradición, y si se sube DECISIÓN estarás contribuyendo a fortalecer Tradición). El combate es intuitivo y rápido, las animaciones no son desagradables a la vista, y la interfaz creo que han hecho un buen trabajo porque da una visión muy despejada. La música cumple su función estupendamente. El cómo se desarrolla la aventura, y las tareas disponibles, hacen de Tyranny un CRPG no tan común en el sentido de que todo parece ir más frenético, más visceral el ritmo, pero no me malinterpretéis, es debido a que desde el inicio ya estáis metidos de lleno en una guerra, no empiezas siendo un pezqueñín. Al contrario, estás en el bando ganador, estás viendo atrocidades y tienes cientos de oportunidades de hacer muchas más tú; estás en el camino fácil hacia arriba, porque el destino (o llámalo equis) te ha situado en una guerra donde los tuyos estáis venciendo a todo el mundo conocido. Es ese ritmo visceral de estar machacando a todos, de ver que una guerra ha durado muchísimo y tú tienes ya desde el principio un papel para nada desdeñable como forjadestinos de Tunon, arconte* de la Justicia (no es spoiler, tranquis, esto os sale en la página de la tienda y la página web del juego ^^). Es un punto a favor del juego. *Los arcontes son otros leales siervos de Kyros, pero que por su veteranía y gran poder tienen el beneplácito de Kyros para supervisar un territorio o ámbito (guerra, justicia, etc) dentro de su Imperio, para así ayudarle a conquistar todo con más facilidad. No me extiendo más, que ya me he liado mucho, jeje, sólo decir que he podido jugar el último contenido que añadieron para expandir misiones y demás, y si alguien quiere conocer más cosas sobre Kyros y sobre otros asuntos que eran igual o más enigmáticos, aporta hechos interesantes. Bueno, ¡adiós!Ver másVer menos
Como comentaba otro compañero más abajo: Podria recomendar el juego pero NO, Todos los contenidos adicionales que estan sacando deberían ser GRATIUTOS es contenido recortado del videojuego original y ademas de poca calidad, no vale lo que piden por ellos, no se como se atreven a llamar a eso expansión. Me arrepiento mucho de haber apoyado esta compañia. Yo también me arrepiento he seguido a Obsidian desde que hacian mods de Neverwinter Nights el neverwinter 2 KOTOR, Fallout New Vegas, Pillars of eternity y para compensar a sus seguidores solo se les ocurre cobrarnos por DLC que incluyen parte de la trama principal recortada del juego. Espero que esto cambie ya que eran uno de los bastiones de los roleros de PC.Ver másVer menos
Fuente: reseñas originales de usuarios de Steam. Los votos de utilidad son una instantánea archivada, no datos en directo. Última recopilación: 15/08/2026.
